miércoles, 20 de noviembre de 2013

Alumnado LGE vs alumnado LOGSE. ¿Son más tontos los de la LOGSE?

"Es de la LOGSE, no le da para más."
"¿Eres de la LOGSE? Ahora lo entiendo todo."


Son frases muy típicas del día a día en la sociedad española, principalmente pronunciadas por personas de entre unos 30 años y 55 años, aquellas que estudiaron bajo la Ley General de Educación (LGE, 1970-1992). Mas por lo visto, me atrevería a decir que este tipo de personas no ha llegado a razonar a fondo su discurso (que es tan pobre que, más que un discurso, son 4 palabras mal unidas).

Efectivamente, te puedes encontrar a un porcentaje considerable de veinteañeros, estudiantes de la Ley Orgánica General del Sistema Educativo (LOGSE, 1992-2006) por edad, cuya cultura general es pobre o inferior a muchos de los que estudiaron en la LGE. Lo gracioso es que llega a un punto en que para todo se culpa a la LOGSE:


Situación 1: Conversación oral
- ¿Dónde nacía el Guadalquivir?
- ¡En la Sierra de Cazorla! Vaya tela, cómo se nota que eres de la LOGSE.
 Situación 2: Conversación oral
- Yo no recuerdo cómo se hacía una raíz cuadrada, ¿y tú?
- ¡Pues claro que sí! Vaya tela, cómo se nota que eres de la LOGSE.
 Situación 3: Conversación de Facebook
- Hombre, como te fue el dia?
- ¿Ya no escribes con tildes? Vaya tela, cómo se nota que eres de la LOGSE.
El caso es que, además de las obvias diferencias generacionales propiciadas por las tecnologías de la información y la comunicación y el crecimiento económico hasta hace bien poco, es evidente que la LGE y la LOGSE tienen grandes diferencias. Pero ni una era tan buena (de hecho la LGE era horrible en realidad, aunque supuso un avance con respecto a la Ley anterior, que databa del S. XIX), ni la otra era tan mala.

La LGE fue una ley franquista que, como era usual en la época, no fue consensuada más que por el gobierno dictatorial. Por ello, se entiende que no se consultó al alumnado, al profesorado, a las familias, expertos pedagogos (habían pocos en la época en España pero los había, y muy buenos) ni, por supuesto, a las organizaciones sindicales, ya que no existían más allá del Sindicato Vertical (leal a la dictadura). Era una ley segregadora y selectiva. Segregadora porque no incluía a los alumnos con necesidades educativas especiales en los centros comunes. Selectiva porque iba quitando del medio por oleadas al alumnado menos adaptado al sistema, ya fuera por cuestiones de marginación social o por discapacidad, entre otras. Sin embargo, bajo esta ley se consiguió prácticamente la escolarización total de los niños y niñas españoles, así como la alfabetización casi plena de la población; es por ello que admito que fue un avance, pese a todo.

Por su parte, la LOGSE fue una ley consensuada con sectores sociales, políticos (excepto el PP) y asistida por algunos brillantes pedagogos de la época. Amplió la educación obligatoria a los 16 años, y se trataba de una ley comprehensiva e integradora, que hizo un gran avance en la integración en centros comunes (aunque no fue una inclusión total, hay años luz en la política integradora de la LOGSE y la exclusora de la LGE). Si bien es cierto que fracasó en muchas cosas, como en la introducción en las aulas de la corriente psicológica constructivista (de la cual no soy fiel admirador pero que es, de largo, mucho mejor de lo que hay aún hoy). Un conocido pedagogo almeriense, del cual he tenido el honor de ser alumno, dijo un día en clase que la LOGSE no llegó a desarrollarse ni al 40% en las aulas, ¡y es cierto! Los métodos educativos apenas cambiaron, se hicieron vanos esfuerzos en introducir metodologías innovadoras y hacer comunidades de aprendizaje dinámicas que funcionaron hasta que se dejaron de alimentar. Probablemente la imagen que nos da la LOGSE, desde una perspectiva resultadista, no es la mejor, pero estoy plenamente convencido de que habría sido muy diferente si se hubiera espoleado la innovación en la comunidad educativa.

Ahora me gustaría que volviéramos a plantearnos el debate inicial. ¿Son más tontos los alumnos de la LOGSE que los de la LGE? O, visto de otro modo: ¿No será que son diferentes los alumnos de la LOGSE y los de la LGE? 

Con esta última cuestión me refiero a que, con la LGE, había una fuerte distinción entre alumnos “válidos” y “no válidos” (curiosamente los porcentajes de no válidos son ínfimos en las altas esferas, y extremadamente abundantes en las bajas). Los válidos estudiaban EBG, BUP, COU y, con suerte, universidad. Los no válidos estudiaban EBG hasta los 14 años, e inmediatamente se incorporaban a la vida laboral porque “no valían para estudiar”.



En la LOGSE se intentó remediar esta desigualdad social y mucho, mucho más alumnado llegó hasta los 16 años. Por lo tanto, hay que reflexionar en qué estudiante de la LGE o de la LOGSE nos estamos refiriendo para obtener respuesta, porque muy probablemente si esta persona de la LOGSE hubiera estudiado en la LGE, habría dejado los estudios a los 14 años.

De nuevo volvemos a la cuestión: ¿Qué queremos? ¿Queremos poca gente de clase social media-alta que esté bien formada y mucha mano de obra barata, o por el contrario queremos que todo el mundo pueda optar y sea estimulado para estudiar, formarse y educarse?

Por último, insistir en que no soy ningún fanático de la LOGSE, que es una ley que le faltaba mucho y el tiempo lo ha demostrado; pero me parece una osadía  compararla con la franquista LGE.

En el próximo post hablaré de la LOMCE (también conocida como Ley Wert), analizando sus objetivos de forma mucho más breve y amena que este artículo.

Muchas gracias a todo el que haya llegado hasta aquí. Si tienes algo que objetar no dudes en dejar un comentario.

5 comentarios:

  1. Goyo Jiménez, gran culpable de los chistes de la LOGSE ;)

    Muchas gracias por tu artículo, desconocía mucho de la historia de estas leyes.

    Yo creo que la clave está en la última foto, basada a su vez en una cita famosa de Einstein: "Todos somos unos genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de escalar un árbol, vivirá su vida entera creyendo que es estúpido."

    ¿Qué significa "ser válido"? ¿Ser válido para quién? ¿Para aprobar en el sistema o en la vida? ¿De qué sirven los sobresalientes si no eres capaz de venderte bien en una entrevista de trabajo? (por ejemplo)

    Escuchemos 3 minutos a Ken Robinson (yo lo escucharía 3 horas xDD) https://www.youtube.com/watch?v=8z9YxMdXLVE
    (esta es la versión completa http://www.rtve.es/television/20110304/redes-sistema-educativo-anacronico/413516.shtml)

    ¿Ser válido para "quién"?

    Veamos otro trocito: hay una jerarquía piramidal de asignaturas (pongo el vídeo en el trozo exacto) http://youtu.be/9iyI9GFfFWU?t=4m57s (del 4:57 hasta donde queráis)

    Esto engancha con lo que dice Francesco Tonucci, hoy tenemos una escuela para todos (todo el mundo tiene acceso) pero que sigue siendo una escuela pensada para pocos (el sistema sólo reconoce cómo válido a quién destaca en ciertas áreas).

    Creo que aquellos parámetros que en la LGE te reconocían como "válido" siguen imperando hoy, en nuestras mentes. Y efectivamente, la sociedad ha cambiado y no necesita esos parámetros (pensados para, como dice Ken Robinson, la era industrial). Estamos midiendo con el instrumento equivocado. Hay que redefinir qué significa hoy ser tonto y ser válido.

    Opino que el sistema educativo "ideal" debería exponerte ante experiencias muy variadas para que tú mismo encuentres tu elemento (lo que dice Ken Robinson). El sistema debería ser capaz de identificar para qué eres más válido y dentro de lo posible, potenciarlo.

    Como la foto de los animales. Mi examen es el árbol, el tuyo puede ser el mar. Todos valemos para algo, pero tenemos que descubrirlo.

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    1. Por cierto, me acabo de encontrar este magnífico artículo, tienes que leerlo:
      http://www.otraspoliticas.com/educacion/examenes

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    2. Gracias por tu comentario Joshua, no podría estar más de acuerdo contigo. Sin duda me he dejado muchas preguntas por contestar, y muchos asuntos que tratar, pero ya creí que era suficiente para no hacer demasiada espesa la entrada...

      Efectivamente ser válido es muy subjetivo. Ser válido para memorizar, tanto antes como hoy, te da la posibilidad de triunfar académicamente. Conozco casos de personas de excelentísimo rendimiento académico que no saben mantener una conversación más allá del fútbol o de ropa, y esto es lo verdaderamente triste. Que haya algunos de los alumnos "excelentes" (estos que tanto se busca premiar con la LOMCE) ni siquiera tengan razonamiento crítico, capacidad de pensar.

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  2. Me ha gustado mucho el artículo sobre los exámenes, estoy en esa corriente de pensamiento sobre la evaluación al 100%.

    Sobre Ken Robinson no creo que tenga mucho más que decir que no haya dicho aquí o fuera, pero la verdad es que tiene un discurso lleno de sentido y que requiere analizar frase por frase, porque nada de lo que dice es relleno. Es un grande y estaría bien que todo el mundo viera, al menos, un vídeo suyo.

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  3. Está claro q la LGE en estos momentos y con esta sociedad en la q vivimos no tendria cabida pero la LOGSE idealizó un mundo adolescente inexistente o por lo menos, y seguramente debido a las nuevas tecnologías, donde de lo q se trataba era de premiar el esfuerzo. Desde q esa palabra entró "en juego" precisamente el esfuerzo a caído en picado. Es culpa de la logse, supongo q no, es culpa del profesorado, del alumnado...? La respuesta es dificil, el problema de todo esto es q se supone q la LOE solucionaba el terrible % de fracaso y abandono escolar y no lo hizo y ahora un partido, sin consenso ninguno nos quiere vender la moto de una ley (LOMCE) q solo mueve horas y asignaturas de un curso a otro y en definitiva no arregla nada.
    A la pregunta de quienes son mas listos o mas tontos (y mi hermano flipara cuando lea esto), no hay ni mas listos ni mas tontos, la sociedad ha cambiado y el sistema educativo no evoluciona. Cuál es la fórmula mágica? No la sé, pero hay gente a la q le pagan para encontrarla y parece q no han pisado un cole o un ies en su vida y se dedican a mirarse el ombligo. Una ley educativa debe nacer del consenso de todos los partidos y deben ser maestros, profesores, directores y pedagogos los encargados de redactarla o por lo menos idearla.

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